Lograremos ser inmortales

02/09/2016

No morir jamás es aún un sueño, pero la ciencia ya no lo ve como una quimera. Los avances de la medicina y la biotecnología prometen como mínimo una vida mucho más larga. Este destacado inmunólogo, máximo responsable durante algunos años de la investigación española, nos cuenta cómo sería el porvenir.

La inmortalidad es una de las búsquedas permanentes de la humanidad. En poco más de un siglo se ha duplicado la expectativa de vida media. Desde el punto de vista científico, hay organismos vivos que tienen manifestaciones asociadas a la vida que son inmortales. Nuestro momento histórico en términos de avance científico es único, y es de tal magnitud que es la primera vez en la historia de la humanidad que el hombre puede ser dueño de su futuro. Para que vivamos mejor y, si es posible, más. 
No es descartable la clonación de seres humanos, a día de hoy somos capaces de generar in vitro órganos y tejidos y con los trasplantes también sería posible la regeneración del órgano dañado. Todo ello contribuiría a mejorar la calidad de vida o acercarnos a esa presumible inmortalidad. 

Esta ciencia tan puntera solo sería de utilización para menos de la quinta parte de la población. El resto se conformaría con tener acceso a los mínimos vitales: agua potable y comida, un problema terrible para el que hoy ya tenemos solución y no hemos sabido desterrar.

Máxime en un momento histórico como este, que se puede definir por la incertidumbre del futuro. Y, desde luego, el gran sueño de la inmortalidad seguramente a partir de la innovación sería imposible. 

Este breve resumen forma parte de la entrevista de José María Izquierdo al inmunólogo Carlos Martínez Alonso en El País Semanal. Podéis leerla aquí: Carlos Martínez Alonso, científico: “Lograremos ser inmortales”