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Los ciudadanos de L’Hospitalet deciden el nombre del tanatorio

15/09/2015

En el año 2013, Grupo Mémora inauguraba su segundo tanatorio en L’Hospitalet de Llobregat. Una instalación moderna que busca satisfacer las necesidades de los ciudadanos cuando están inmersos en el complicado trance del fin de vida de un ser querido. La búsqueda de una mayor comunión con las actuales demandas de la sociedad no solo se encuentra en la búsqueda de la mejor asistencia funeraria, sino que Mémora quiso durante el pasado mes de marzo que los habitantes contribuyeran a la elección del nombre del nuevo tanatorio de su ciudad. 

Fuentes de la empresa han destacado la importancia de la iniciativa: “Este proyecto ha tenido como objetivo que fuesen los propios ciudadanos los que fuesen partícipes en la decisión de un aspecto tan importante como es la nomenclatura de un tanatorio. Pensamos que debe ser la sociedad la que decida cómo ha de llamarse un equipamiento que puede ser demandado por cualquier persona de la ciudad. Estamos convencidos de que no hay mejores conocedores de las necesidades de la ciudad que los propios vecinos de L’Hospitalet”.

Para decidir cuál sería el nombre fueron convocados los principales casales de gente mayor de la ciudad, así como distintos representantes vecinales. En representación del Casal Can Serra acudieron el presidente, Paco Riquelme, y los miembros de la junta, Manuel Escudero y Manuel Sala; del Casal Provençana, el presidente, Antonio Luque; del Casal Sant Feliu, el presidente, Rafael Mendoza; del Casal L’Ermita, el presidente, Cancio Ramírez; del Casal La Torrassa, las representantes de la junta, María del Carmen Vinagre y Carme Poblet; del Casal Sant Josep, la representante de la junta, Carmen Herrero; de la Federació de AAVV (Asociaciones de Vecinos), el presidente, Manolo Piñar, también presidente de la AAVV de Sant Josep; y de la AAVV del Centre, el presidente, Antonio Bisbal. 

Las personas citadas conformaron el grupo en el que se decidió el nuevo nombre: “Tanatori Mémora Santa Eulàlia-Gornal”. Conversamos con los participantes para conocer cómo fue el proceso de elección, el por qué del nombre, así como sus impresiones sobre esta innovadora iniciativa ciudadana de los servicios funerarios.

En una ciudad del tamaño de L’Hospitalet es necesario que un equipamiento público quede bien nombrado para que los ciudadanos al visitarlo no tengan dudas del lugar al que dirigirse. Antonio Luque, presidente del Casal Provençana, justifica la elección: “Santa Eulàlia-Gornal es el nombre natural debido a su localización. Eso no quiere decir que solo dé servicio a estos barrios; cualquier ciudadano de la ciudad puede utilizarlo”. En la línea de Luque, prosigue Cancio Ramírez, presidente del Casal L’Ermita, quien no duda de que es la mejor nomenclatura posible: “Es el nombre ideal: al estar situado entre estos barrios, todos los ciudadanos conocerán cuál es su ubicación. Por ejemplo, si hubiésemos escogido ‘Tanatori de L’Hospitalet’ no sería adecuado porque hace referencia a una ciudad muy grande y por lo tanto, quedaría desubicado, de este modo, decidimos que lo mejor era buscar un nombre que lo situase de forma óptima”.

La elección del nombre contó con la participación de doce representantes de la ciudad, María del Carmen Vinagre, representante del Casal La Torrassa, cuenta cómo fue la dinámica del grupo focal: “Nos llamaron a varias entidades para proponernos que fuésemos los responsables de la elección del nombre. Así que el pasado mes de marzo nos reunimos un día, y tras barajarse varios nombres, cada representante escogió aquel que creyó más adecuado”. Además, añade la importancia de que que hayan sido los casales de gente mayor los encargados de la decisión: “Han hecho bien en llamar a las entidades de gente mayor porque conocemos la ciudad que entre todos hemos construido”.

La implicación de la sociedad en la toma de decisiones es una tendencia en alza de los últimos años. El acercamiento de las instituciones y empresas a las personas les dota de credibilidad y ayuda a crear enlaces que benefician a todos. Manuel Sala, representante del Casal de Can Serra, aplaude la iniciativa de Grupo Mémora: “En mi opinión, pienso que L’Hospitalet sale ganando si sus habitantes pueden ser más participativos en los asuntos que les incumbe. 

Considero un detalle el hecho de haber tenido la oportunidad de reunirno para decidir el nombre que mejor se adapta a las necesidades de nuestra ciudad”. Antonio Luque se suma a los elogios “Ha sido un proceso muy agradable en el que nos han demostrado que es una entidad muy sociable; su llegada ha supuesto una mejora en la calidad de los servicios funerarios de los hospitalenses”. Por su parte, Cancio Ramírez ha querido destacar la posibilidad de intervenir en estas cuestiones: “La participación ciudadana es lo más importante para la salud democrática de una sociedad. No es bueno que nos den todo hecho, por lo que es muy importante que se sepa cómo y por qué se han decidido este tipo de asuntos”. De este modo, el tanatorio queda bautizado por la poderosa sabiduría popular. Ad eternum.