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La intervención social en el final de la vida

18/09/2015

Grupo Mémora lanza su segundo monográfico 'Universo Mémora' en El Periodico. 

Morir con dignidad es un derecho intrínseco a todos los seres humanos. Sin embargo, no es un hecho que dependa de la propia persona, sino que en el tramo final de la vida son otros seres e instituciones los que se encargan de guiar los últimos pasos. El cuidador se erige en una figura clave a la hora de dar la atención necesaria al paciente. Para que el cuidado sea óptimo, el responsable debe encontrarse en su plenitud de condiciones. Desde el trabajo social ya advierten que si se sabe acompañar en el proceso final de la vida, el duelo posterior será más sencillo. Los trabajadores sociales son claves a la hora de dar apoyo en el último adiós. Tal y como apunta Ana Isabel Lima, el trabajador social ha de estar al lado de la persona y dar soporte antes, durante y después del proceso de enfermedad. A su vez, ha de huir del paternalismo y debe permitir que el paciente muera a su manera y sin coacciones. Son muchas las iniciativas que surgen para que la intervención social sea la adecuada; un ejemplo serían los Espacios de Apoyo del Grupo Mémora en el que se ofrecen talleres, cursos y grupos de ayuda para cuidadores. Además, el grupo funerario ha impulsado un estudio de percepción que ha permitido comprobar un problema oculto en la sociedad: el maltrato a los ancianos. No existe otro camino que el de la actuación social para proporcionar el mejor final de vida a pacientes y ancianos, y de este modo, conseguir una sociedad mejor.