Área Profesional

Trabajemos en equipo y humanicemos la atención en el final de vida

15/12/2017

Lleno absoluto en la Jornada científica “Proceso final de la vida: trabajo en equipo” organizada por la Fundación Mémora en el Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín. Más de 360 profesionales del ámbito de la salud y del mundo social relacionados con la atención en el final de la vida se reunieron en esta sesión de formación y reflexión para abordar dos aspectos fundamentales: el trabajo en equipo y la humanización. Cuatro conferencias, una mesa redonda y, sin duda, la presencia de ponentes destacados, hicieron que este auditorio colgara el cartel de “aforo completo” por segunda vez en su historia. 

El acto de inauguración contó con la presencia de la directora general de Programas Asistenciales del Servicio Canario de la Salud, Elizabeth Hernández, quien señaló que “la Consejería ya cuenta con el borrador del Plan de Cuidados Paliativos de Canarias”; el director territorial de Mémora, Fernando Pouso, recordó  que "a lo largo de nuestra vida todos nos enfrentamos a situaciones de pérdida y duelo” así que este tipo de sesiones responden a una necesidad social y de formación de especialistas en este ámbito; y por último, el director gerente del Hospital Dr. Negrín, Pedro Rodríguez. 

Marie Die Trill, doctora en Psicología y directora de ATRIUM (Psicooncología y Pricología Clínica), fue la protagonista de arrancar con la primera conferencia bajo el título de “Soporte psicológico al paciente y su familia en la atención al final de la vida”. Die señaló la importancia del trabajo en equipo y la complejidad del apoyo psicológico en los pacientes en situación final de vida. Además, puso de manifiesto la realidad de muchos profesionales que conviven con estos procesos: la fatiga por compasión. Al final, son los propios profesionales los que necesitan soporte y recursos. 

A esta conferencia le siguió la intervención de Ana Lima, presidenta del Consejo General de Trabajo Social de España, quién abordó “El papel de la trabajadora social en el soporte a las familias que viven una situación de final de vida”. Ella, como trabajadora social, defendió que se requiere formación específica para atender en el final de vida y, por encima de ello, son imprescindibles los valores de compromiso y vocación en la persona. Lima ahondó en la realidad de las familias y habló de la soledad, de la dimensión espiritual y religiosa al final de la vida y de la necesidad de apoyar a los cuidadores. 

Marcos Gómez jugaba en casa ya que actualmente es el coordinador del Programa de Cuidados Paliativos de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. Durante su conferencia “El papel del médico en la atención al final de la vida, trabajando cerca de la muerte” dejó claros tres conceptos. En primer lugar, la formación sigue siendo la asignatura pendiente y como ejemplo dijo que en España solo siete universidades ofrecen una asignatura sobre cuidados paliativos. En segundo lugar, los médicos aun tienen que aprender el llamado “fracaso profesional”, es decir, les enseñan a curar y cuidar pero nunca a ayudar al buen morir. Y por último, tratar con pacientes en final de vida les genera angustia porque les sitúa en frente de su propia muerte. Gómez finalizó su intervención destacando el papel de los voluntarios, personas que humanizan la atención y despliegan su solidaridad con el prójimo. 

Y como cierre de las conferencias, Marcos Santana, enfermero y coordinador de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr. Negrín, trató “El papel de la enfermera en la atención al final de la vida, trabajando codo con codo con el paciente y la familia”. Santana nos acercó a la práctica asistencial de las enfermeras y detalló los tipos de enfermeras que atienden a los pacientes en final de vida ya que cada una tiene un rol y todas deben coordinarse.