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Francesc Torralba: "Vivimos de forma mecánica hasta que el reloj se detiene"

La palabra consciencia se ha utilizado recurrentemente en los últimos años. El hecho de vivir en consciencia es posible para todos los seres humanos, aunque no quiere decir que se haga en todas las fases de la vida: solo en momentos, y a propósito de algunas circunstancias. Pero lo cierto es que podríamos vivir mucho más conscientes y, de este modo, cualquier actividad la haríamos doblemente vivos.

Partimos del supuesto de que lo que genera que vivamos con más consciencia es el pensamiento del límite de la muerte. El hecho de que haya un límite te despierta y te activa a vivir en plena consciencia. Heráclito distinguía entre los despiertos y los dormidos. ¿Qué es lo que te despierta de golpe? Que la persona que quieres se vaya; pensar que te vas, que no vas a poder estar siempre. Y así se pone en valor la vida.

El límite de la muerte hace pasar del vivir inconsciente al consciente. Este pensamiento suscita dos estados de ánimo: San Agustín consideraba que al pensar en la muerte nos entristecemos y por eso la rechazamos. Por otra parte, Kierkegaard decía que el pensamiento de la muerte es un estímulo a vivir en plenitud el tiempo que se te da. No tenemos derecho a desperdiciar ningún segundo, se han de vivir todos con intensidad. De esta cuestión, surge un nuevo debate: ¿qué quiere decir vivir con intensidad? ¿qué es vivir en plena consciencia? De entrada, significa vivir la vida no como una repetición mecánica, sino como una aventura. Se vive mecánicamente hasta que el reloj se para, y entonces uno se da cuenta de que no ha vivido.

Este artículo está escrito a partir de una conferencia del filósofo y teólogo Francesc Torralba, titulada 'Vivir con plena consciencia'. Si quieres leer el artículo completo, haz click en el archivo adjunto inferior. 

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