Área Profesional

Compromiso enfermero en el final de vida

Tener el Congreso Internacional de Enfermería en Barcelona es una magnífica oportunidad y una gran experiencia. Desde Mémora llevamos tiempo poniendo en relieve la labor de la enfermera y, especialmente, cuando se trata de la atención en el proceso final de vida desde el punto de vista profesional. Así pues, nos atrevimos a organizar un simposio en el marco del #ICN2017 titulado "Compromiso enfermero en el final de la vida". El resultado: auditorio lleno con una asistencia de más de 350 enfermeras.

Por un lado, la enfermera es receptora de emociones, pensamientos y crisis que se generan al acompañar, ayudar y cuidar a las personas al final de vida. Por el otro, es una generadora de ayuda, reflexión y educación social y profesional.

La inauguración corrió a cargo de Joan Berenguer, director de la Fundación Mémora y de la Dra. Pilar Fernández, directora de la Escuela de Ciencias de la Salud.

Josep París, enfermero especialista en enfermería geriátrica y director de Desarrollo Corporativo de Serveis Funeraris de Barcelona - Mémora, lideró la primera conferencia sobre "Los costos personales de cuidar al final de la vida". ¿Qué necesidades tienen los profesionales de la salud al estar cerca del sufrimiento y la muerte día tras día después de haber tenido una relación asistencial? El reto de ayudar, cuidar y curar a los demás, depende de la capacidad de mantenerse sano y motivado en situaciones difíciles ya menudo frustrantes. Hay que tener presente que este entorno conlleva unas características que les afectan personal y profesionalmente.

Esta es una necesidad que cada vez reclama más atención y precisamente por este motivo es fundamental disponer de espacios de reflexión que permiten compartir conocimientos y experiencias. Pero no sólo se trata de ofrecer un espacio, es imprescindible dotar a los profesionales de herramientas y recursos que les ayuden a mejorar la atención a la personas que cuidan y atienden, y al mismo tiempo, gestionar sus propias emociones. En esta línea, Mémora ofrece un programa de apoyo al duelo de los profesionales formado por cuatro ejes: un teléfono de atención psicológica especializada, 24 horas y anónimo; un área restringida en la red social duelo; atención individual o grupos de duelo y, por último, un programa formativo presencial y online sobre el duelo de los profesionales.

Después de la conferencia de Josep París, llegó el turno de abrir una mesa de diálogo titulada "Dimensiones del acompañamiento enfermero en el final de vida", formada por Carmen Beltrán, enfermera gestora del proceso final de la vida del Hospital Sant Pau; Xusa Sierra, enfermera especializada en el acompañamiento de procesos de duelo; y la Dra. Montserrat Edo, coordinadora docente y profesora titular de la Escuela Universitaria de Enfermería Gimbernat, y moderada por Marisa Pellitero, también enfermera y gestora de desarrollo de servicios funerarios de Barcelona - Mémora.

El objetivo de la mesa fue aflorar la aportación fundamental de las enfermeras en el final de vida, tanto a las personas que atienden como a sus familias. Carmen Beltrán presentó el proyecto "Enfermera gestora en el proceso final de vida" que lleva a cabo en el Hospital Sant Pau y aseguró que "el acompañamiento enfermero a las familias que están a punto de perder un familiar ya las familias de las personas que mueren de forma inesperada es imprescindible para la elaboración del duelo". Por su parte, Xusa Sierra destacó "la necesidad de los niños de participar en la despedida de su familiar y evitar que se sientan desplazados de este proceso de duelo que los provoca soledad, miedo y desconfianza". Para finalizar, Montserrat Edo enfatizó que "el ámbito docente es clave para proporcionar la formación específica a los estudiantes de enfermería en el acompañamiento a final de la vida de sus pacientes y familiares. Edo concluyó con una frase que seguro que todos los asistentes estuvieron de acuerdo: "el primer paciente fallecido siempre se recuerda".

Tal como se está repitiendo en las últimas jornadas profesionales de salud a las que hemos asistido, se reclama la necesidad de formación ya que actualmente carece un pilar tan importante como es la docencia para ser capaces de hacer frente a todos estos escenarios con éxito.